Ayer por la tarde, me fui a dar un paseo, hay una zona en El Barrio de San Lorenzo de Segovia, que se denomina “El Tio Pintao”, pues bien, allí fui, y aunque es una zona que recuerdo poco de cuando era chico, ahora es mucho más bella; árboles más grandes, tranquilidad y en el mes de julio, todavía corre un hilillo de agua por el río Cigueñuela.

Antes de salir de casa, me comentaban que viera unas pozas artificiales que estaban en el transcurso del río, y así lo hice, en mi camino, pude ver como la mano del hombre había alterado ligeramente ese espacio natural en dos pequeños tramos, ¿qué había sucedido?, pues que se había construido un espacio en el que podías pararte a la sombra, quitarte el calzado y meter los pies en el agua fresca del riachuelo dónde me bañaba con mis hermanos cuando yo era chico. Un pequeño descansadero, un pequeño oasis en medio de la nada.

  • – ¿Y esta obra? ¿quién la habrá hecho?, se nota que es casera, pero, hay orden, por lo tanto, hay inteligencia, pensaba yo.

Ahí está el cogollo de esta historia, esta obra la había hecho un chico del barrio, un chico que vive con sus abuelos, un chico que escucha AC-DC y que aparece con su carretilla a las 11:00 de la noche de vuelta a casa, un chico del que todo el mundo opina “este chico no está bien”.

Pues bien, chicos de estos, algunos hubo en mi vida, y les puedo asegurar que si nos ponemos a juzgar, igual los que no estamos bien somos el resto. Estos chicos que no están bien, pero que no se meten con nadie, que hacen lo que les apasiona y que mejoran el entorno en el que viven sin pedir nada a cambio, tal vez tendrían que tener otra definición y ser llamados ”chicos especiales”, porque es muy especial lo que hace este joven en cada espacio que toca con inteligencia, sus manos y un oficio milenario.

¿Conocen muchos albañiles buenos, creativos, apasionados y generosos? yo no. Opiniones tenemos todos, como culos, cada uno el suyo, pero los hechos, son los hechos y claro que nadie es perfecto, pero !qué pocos dan y mejoran lo que les rodea sin pedir nada a cambio!!, claro que son «raros», raros y escasos.

Apocalipsis de Juan 20, 12

Vi a los muertos, grandes y pequeños, en pie ante el trono. Se abrieron los libros, y se abrió también el libro de la vida. Los muertos fueron juzgados por sus obras, según lo escrito en los libros.